Dr. Rodolfo Leiserson - vedere Médicos y especialistas en Argentina
1) CAUSAS:
Encuentro ausencia habitual de causas desencadenantes de dolor (caída al piso sentado, uso de bicicleta en forma profesional, embarazo-parto, obesidad, etc.
Ocasionalmente los clientes refieren un accidente sufrido 10 o 15 años atrás, sin consecuencias dolorosas hasta el inicio actual del sufrimiento.
Sin embargo el estrés crónico (tensión lumbo-pélvica-perineal) está siempre presente.
2) DIAGNOSTICO:
El diagnóstico es eminentemente clínico:
Primero escucho la historia del dolor del cliente (aparece al estar sentado, mejora al pararse, caminar o estar acostado); y como el paciente reproduce su dolor al tocarse con la mano.
Posteriormente confirmo coccigodinia comprimiendo suavemente el cocci (cara externa)s. Y lo reconfirmo durante el tacto rectal (cara interna).
3) ESTUDIOS RADIOLÓGICOS:
Considero que las Rx simples y la Resonancia Nuclear Magnética no son demasiado significativas para certificar una subluxación entre coccis y el hueso sacro: veo frecuentemente casos de coccigodinia con coccis sin desplazamiento, y en otras circunstancias pacientes con coccis angulado hacia adelante sin que manifiesten dolor.
Sin embargo, la Resonancia Nuclear Magnética es importante para confirmar una subluxación entre la primera y la segunda vértebra coccígeas; asimismo una fractura actual o antigua, o eventualmente una espícula coccígea.
4) ASOCIACIÓN FRECUENTE ENTRE COCCIGODINIA Y DOLORES MIOFASCIALES.
El estrés crónico, la tensión, la contractura y el dolor de las miofascias lumbares y pelvianas (periné) juegan un papel importante en el mantenimiento del dolor.
5) TRATAMIENTO
En virtud de lo anterior comienzo el tratamiento eliminando los puntos gatillo y las contracturas miofasciales con técnicas manuales (Ortobionomía y Travell-Simons).
Continúo –tacto rectal mediante- con la corrección manual de la subluxación del coccis.
El tacto rectal permite además confirmar muy leves desplazamientos laterales o mínimas rotaciones del eje medio del coccis habitualmente no visibles en los estudios radiológicos.
Una vez solucionado el dolor coccígeo, siempre a través del tacto rectal, exploro lateralmente los ligamentos: sacroespinoso (del borde lateral del sacro a la espina ilíaca) y sacrotuberoso (del borde lateral de sacro y coccis a la tuberosidad isquiática-isquion-). Es frecuente su dolor y tensión.
Puede suceder, que la coccigodinia no desaparezca totalmente en una primera sesión; en ese caso se requiere una segunda sesión complementaria.
Si el dolor persistiera incambiado luego de dos o tres sesiones, poco frecuente en mi experiencia, efectúo infiltración local con proloterapia. La proloterapia consiste en la inyección local de suero glucosado hipertónico + xilocaína, que favorecen la aparición de nuevo tejido conjuntivo en la zona dañada.
Respecto a tratamiento quirúrgico, hasta ahora no tuve que indicar ninguna extirpación del coccis, cirugía cuya indicación y resultado son controvertidos.
6) CÓMO SIGUE EL TRATAMIENTO? Pregunta frecuente.
Reducida la subluxación del coccis aconsejo a los pacientes:
a) no sentarse en un sofá;
b) sentarse únicamente en una silla o banco, preferentemente sobre los isquiones; y
c) no ver televisión o usar computadora sentado en la cama.
d) Además, indico realizar ejercicios (pelvianos) de Kegel en el domicilio.
e) Resto de actividades: normal.
7) Observo muy frecuentemente asociación del dolor del coccis con dolor lumbar crónico, por sufrimiento ligamentoso-articular de la columna lumbar baja. Trato esta segunda dolencia con maniobras manuales y Decompresión Vertebral Mecánica.
8) Si la coccigodinia continúa aún presente, se debe pensar en dolor neuropático y evaluar inicio del tratamiento correspondiente.
9) La presencia asociada de otro dolor diferente, bizarro, con irradiación al pene o la vulva, al pubis y al periné debe hacer pensar en la posibilidad de una neuritis del nervio pudendo que hay que confirmar clínicamente y por estudios radiológicos específicos.
Dr. Rodolfo Leiserson
Mat. Nac. 32.009
Médico Neurólogo y Neurocirujano
Dolor músculo-esquelético
Coccigodinia